Usa una botella de plástico para que no haya riesgo de roturas. Lo primero es hacer un orificio en el centro de la tapa. Para ello se calca el contorno circular de la tapa en un papel. Se recorta el círculo dibujado. El círculo recortado se dobla en cuatro partes y se le recorta la puntita.
El círculo recortado se sitúa bien centrado sobre la tapa y se marca el centro a través del agujero del papel. El orificio en la tapa se puede hacer con un clavo. Algunos plásticos se quiebran y será necesario hacerlo con un clavo caliente sostenido con pinzas o con un taladro con una broca delgada. Se pasa la cuerda por el orificio. Se amarra un palito o un clip en el extremo interior de la cuerda y se pega con cinta adhesiva en el interior de la tapa. ¡Listo!
El agua y el alcohol fueron coloreados con unas gotas de colorante para alimentos. El aceite se puede colorear con anilina para grasas pero si algo se mancha no es fácil limpiarlo. El aceite que se usó es del que se vende para el cuidado de la piel de los bebés. Se puede usar aceite de cocina pero es más difícil de limpiar y en un tiempo largo puede cambiar. El alcohol es del puro, no desnaturalizado, que es menos denso que el aceite y queda por encima de él. El alcohol desnaturalizado puede quedar debajo del aceite. Diferentes marcas de aceite tienen diferentes densidades, si se desea usarlo con diferentes líquidos es necesario hacer pruebas en un vaso pequeño para prever lo que sucede.
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Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico, UNAM, México |